Un compromiso de luz Imprimir
Escrito por Granma   
Martes, 21 de Agosto de 2018 14:33

mision-milagroEs 21 de agosto del 2005. Es la Plaza Bolívar de la urbanización Villa Bolívar en el municipio de Sandino, Pinar del Río, donde se edificaron unas 150 viviendas por el gobierno venezolano para las familias damnificadas por los huracanes.

Ajetreo inusual en Vueltabajo. Se encienden los micrófonos, todo listo, y arranca el programa Aló Presidente número 231. Sí, es Hugo Chávez quien habla y transmite desde lo más occidental de Cuba a toda Venezuela. No está solo, lo acompaña Fidel Castro como invitado especial.

Nacida un año atrás, el 8 de julio del 2004 —gracias al ingenio de estos mismos hombres que ahora en Sandino ambicionaban y firmaban un compromiso mayor— la Misión Milagro surge ante la expectativa generada por la ampliación de las coberturas de servicios de salud logradas a través de las misiones Robinson y Barrio Adentro, en Venezuela.

Devolver la visión a millones de personas que vivían en las sombras y que por sus bajos recursos carecían de acceso a este tipo especializado de servicio fue desde el inicio el propósito de esta Misión. En un principio los pacientes se traían a Cuba para ser operados en centros de salud equipados con tecnologías avanzadas.
Pero fue con el Compromiso de Sandino, nombre con el que pasaría a la historia el proyecto nacido de aquella alocución de Chávez y Fidel, donde este programa se extendería a países de América Latina, el Caribe y África, para atender a millones de personas necesitadas.

“Cuba y Venezuela están más unidas que nunca en esta batalla por la dignidad de nuestros pueblos, por la segunda independencia de nuestra patria”, expresó en aquel entonces el presidente Chávez.

El Compromiso de Sandino era la viva muestra de ese esfuerzo en el cumplimiento del deber, por el que, dijo Fidel, estaba prohibido dar las gracias. Cinco horas y 40 minutos du­ró aquel histórico Aló Presidente, y el fruto de ese encuentro pretendía incorporar a la vida social a las personas con trastornos visuales y saldar así la deuda social con los más humildes.